Miguel “el pollo” Vargas. es un referente de lujo y una leyenda viviente en Colombres.

El Club Deportivo Cruz Alta lo vio nacer futbolísticamente en las inferiores en el año 1956 tenía 16 años cuando debute en la primera división y lo hice en la cancha de Almirante Brown en Lules y “muestra una borrosa fotografía donde se ve estampa de crack”, el técnico que impulsó mi debut se llamaba Eugenio Guzmán y ese día ganamos 2 a 1, al siguiente año ya estaba jugando en el seleccionado de la Liga Cultural de fútbol y recuerdo que se armó un equipazo para jugar un partido con Newels Old Boys de Rosario y empatamos 1 a 1 y fue mi comienzo como medio campista. "A los 18 años me quería llevar el The Strongest de Bolivia, no me quería ir, me quede acá, luego llegó gente de Rosario Central, el club ya me había vendido por $600.000 y yo no sabía nada, fue el presidente de ese momento Félix Toledo, estaba por jugar un partido veraniego en la cancha de San Juan y hasta allí llegaron los dirigentes a buscarme porque esa misma noche había que partir hacia la Ciudad de Rosario, pero les dije que tenía que hablar con mis padres y todo quedó finalmente en la nada. "Me fui a vivir un tiempo a Bs. As allá un tío de mi esposa me lleva a Racing Club de Avellaneda en donde estaba Fillol, Perfumo, Panadero Díaz, Mori, Basile, Maschio y el DT Duchini-equipo que años después saliera campeón del mundo- jugué ese día con ellos 12 minutos y me di el lujo de hacerle dos goles al gran pato Fillol dejándolo arrastrado en el piso, el técnico quedo maravillado, me llamó y me dijo que bien jugas tucu eh". Allí conocí y salude al santiagueño Cárdenas que en ese entonces tenía 18 años, él hizo el gol con el que Racing gano la copa del mundo en el año 69, me fui del club a pesar que me pedían que me quede, El pollo jugo en el cuervo 20 años, arranco en el año 1956 y se retiró en el año 1976 en ese lapso jugo unos meses en Tucumán Central año 1963, pero toda su vida deportiva  estuvo ligada a Cruz Alta. 

Fueron sus compañeros, Saavedra, el negro Jerez, papi Martinez, Chichila Rojas, sus hermanos Carlos y Angel Vargas, Caco Vera, Mario Vera, y Hugo “Varela” Vera, Matias Serrano, el Chueco Vera, el pila Ovejero, algunos de ellos ya partieron a jugar en el cielo, tal el caso de Chicila Rojas, Chueco Vera y Pila Ovejero. "Se retiró en 1976, tenía 36 años de edad, el técnico en ese momento era Raúl Gómez, Le preguntamos ¿qué fue de su vida después del fútbol?" Seguí jugando para los veteranos hasta los 52 años, era el presidente de los veteranos. En el año 1980 fui vicepresidente de Cruz Alta". "Hoy recuerdo a mis compañeros y se me saltan las lágrimas. Hablamos con su hijo Marcelo Vargas, y le preguntamos si vivió jugar a su papá, y nos dice que no lo vio en su juventud, pero si como veterano y se notaba que era un crack, por como la pisaba, todos me dicen que era muy habilidoso.


Es un gran padre, excelente. 

También Juan Carlos Carrizo nos dijo que jamás volvió a ver un diez como Varguita, era un jugador muy completo, no tenía la gran pegada, pero con su habilidad era capaz de desequilibrar a cualquier defensa, era un placer verlo jugar al fútbol, recuerdo que en un partido veraniego que se jugaba en la cancha de San Juan jugaban las estrellas del momento del fútbol Tucumano y allí estaba Reinoso un numero 5 preseleccionado para jugar el mundial, y lo voy a contar como un chiste, Reinoso lo debe estar soñando al pollito, porque le pegó una milonga de esas que no tiene nombre, así que para mí ha sido uno de los mejores jugadores, es una leyenda viva, se fue a Racing, pero este muchacho ya había tenido otros planes, llevo a quién es su señora y allá se olvidó del asunto y termino con la anécdota riéndose.